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Eres muy afortunado, porque tienes la Vida

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Quizá pienses que tu vida podría ser mejor, pero eso es sólo porque aún no eres consciente de que el Universo te cuida. Te cuida a cada instante, a cada respiro, tú tienes la Vida y has de hacerte consciente de ello.

La vida es un milagro. La existencia es un milagro perfecto. Eres un afortunado.

Permíteme que te hable a ti, lector, ser humano. Dame el permiso de hablarle a tu alma porque existes, porque eres parte de este todo que somos tú y yo, los demás, tus padres y hermanos, cada ser que ES por la presencia del otro.

La tierra es un milagro, la Vida sigue siendo un misterio. Nosotros somos un misterio, todos nacidos de la unión de dos simples células que decidieron proliferar y diferenciarse hasta formar nuestros órganos, nuestra piel, nuestra psique en un todo único que eres tú, que soy yo, que somos cada uno de nosotros.

Quizá aún no te has dado cuenta de que eres un milagro único e irrepetible, ¿sabes lo valioso que es eso? Quizá has vivido parte de tu Vida preguntándote cuál es tu valor, qué propósito tiene tu existencia, cómo es que estás aquí… Quizá jamás te hayas parado a hacerte ninguna de estas preguntas.

No importa, hoy estás aquí, hoy has de tomar consciencia de que eres un afortunado porque tienes la Vida.

Desde que llegaste al mundo se inició en ti un camino con un extraordinario potencial de crecimiento. ¿Todavía no eres consciente de tu grandeza? Date tiempo, reflexiona, obsérvate. Tienes talento. Hay un gran potencial en ti, un potencial humano que comienza a despertarse porque de otro modo no te encontrarías en este momento leyendo este artículo…

Lo sabes, sabes que eres capaz de expandirte, de ampliar tu grandeza, traga saliva porque vas a trascender tus miedos, vas a desplegarte, vas a brillar…Ya brillas!! Aunque no seas consciente de ello, para el mundo eres alguien…pero para alguien eres el mundo.

LAS CREENCIAS

En el momento en que se nos regaló la Vida se nos entregaron muchos otros regalos. Algunos ya los fuimos fabricando nosotros desde pequeñitos. En el instante en que nacemos adquirimos un derecho innegable: la pertenencia, una ley del Amor tan fuerte que nos mantiene vinculados a nuestra familia de origen sea cual sea el tipo de relación que haya habido con los padres. De esta manera, comenzamos a establecer nuestros primeros aprendizajes, lo que está bien y lo que no, las formas de hacer porque en nuestra familia “esto se hace así”. Iniciamos un camino de protecciones, las defensas que necesitamos para sobrevivir a nuestra vulnerabilidad emocional, nuestro EGO.

Así vamos creciendo instalando nuevas creencias sobre la base de las tomadas en el seno familiar, ahora las tomamos del escolar. La educación, esa máquina de homogeneizar identidades nos ha ido inoculando creencias de segunda mano porque de nuevo “por aquí las cosas se hacen así”. La mayor parte de nosotros fuimos cumpliendo unos estándares bastante calculados, convirtiéndonos en peones productivos hipnotizados por la zanahoria de una vida feliz basada en un buen trabajo con un buen sueldo con una buena pareja y una buena hipoteca.

Lo que nadie nos enseñó a creer, a preguntarnos, fue si lo bueno para mi es lo igualmente bueno para mi vecino de pupitre, amigo, hermano o compañero de trabajo, …

Y un buen día nos levantamos con una sensación extraña, cuando todo eso que nos iba a dar la felicidad se había logrado y la perseguida entelequia no parecía llegar nunca. Porque no se detiene ahí, el sistema social nos necesita, sigue y seguirá inculcando creencias y falsos deseos  que nos mantienen hipnotizados en el engranaje de la producción, el consumo y el ocio. Esta es la vida feliz que se nos promete.

Permíteme que vuelva a hablarle a tu esencia, a esa parte de ti que conserva intacta la sabiduría innata que de alguna manera ha comenzado a dejarse notar el vacío. ¿Lo has sentido alguna vez? Es como un run-run de fondo al que a menudo nos cuesta mirar a la cara no sea que se nos desmonte la edificación sobre la que hemos construido nuestro éxito.

Eres un valiente si has decidido encararlo, si has venido porque hay un movimiento interior, si ya estás apreciando tu capacidad de comenzar a desidentificarte de parte de esas creencias que distorsionan tu percepción de la realidad. Enhorabuena, este es el principio del cambio.

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 MOMENTO DE CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN

¿Qué es el cambio? ¿Qué quieres modificar en tu Vida? ¿En qué te gustaría cambiar?

Mejórate a ti mismo, transfórmate, conéctate, viaja hacia adentro.

Tu esencia está intacta, tu sabiduría innata está intacta. Todo lo que has hecho hasta ahora, las personas que has ido teniendo a tu lado en la vida, las relaciones que has ido creando, tus estudios, tu profesión, tus posesiones…Todo tiene un sentido y algún día lo verás.

Tu vida tiene un propósito, una misión única como único eres tú. Las vivencias que has tenido hasta hoy, por dolorosas que hayan sido, eran necesarias para que tú dieras lugar a una transformación. Antes de ser mariposa sufriste en la crisálida, mereció la pena, ¿verdad?

Queremos solucionar nuestro estado profesional, porque no nos gusta la profesión que desempeñamos, “no me llena” solemos decir…

Queremos solucionar la relación con nuestros padres porque muchas veces “me irritan, me sacan de mis casillas” decimos…

Queremos solucionar los problemas con nuestros hijos porque “se comportan de manera rebelde y se encierran en su mundo, no hacen caso” decimos…

Igual somos ambiciosos y queremos solucionar la situación política del país, el hambre en el mundo, las guerras, las miserias…

“SÉ TÚ EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO”, decía Mahatma Gandhi

“DEJA DE BUSCAR SOLUCIONES. NO ESTÁN FUERA, SINO DENTRO DE TI”

LA BUENA NOTICIA

Esta es la buena noticia: nadie te hace la vida imposible. Nadie te daña ni te ha dañado nunca. Tú eres el responsable último de cómo decides vivir lo que sucede.

Desde el momento en que asumes tu responsabilidad, cambias el sentido de la creación. Tú co-creas tus circunstancias y por tanto eres co-responsable de lo que te sucede. Con tus pensamientos, creas realidad.

Tus pensamientos se traducen en palabras, tus palabras se convierten en acciones, tus acciones obtienen unos resultados y así se va generando la realidad. Observa lo que estás manifestando fuera porque es un absoluto reflejo de lo que hay dentro de ti mismo.

Comienza a trabajar para abandonar la resistencia a lo que ES y pasar a la acción cuando sea posible.

Es cierto que a veces la Vida se pone dura, sufrimos pérdidas, despidos, dificultades… Ayuda mucho una actitud de asentimiento, de aceptación humilde y reconocimiento a lo que es. La realidad es imperativa, indiscutible, y no aceptarla es la gran fuga de energía, energía desaprovechada que canalizada en la dirección creativa sería útil. Podemos seguir regañando de nuestros padres porque no fueron lo suficientemente buenos, o de nuestra situación profesional porque no nos da lo que esperábamos. Podemos quejarnos de nuestra pareja, porque no se comporta como habíamos imaginado, o de nosotros mismos, porque nos sentimos carentes de habilidades y recursos para realizar lo que nos gustaría…

Nada de esto sirve, convivimos con una realidad a la que hemos llegado por nosotros mismos. La realidad que apreciamos la vemos tal y como somos nosotros, desde nuestro prisma particular, con “nuestras gafas”.

Como expuso Viktor Frankle en su libro “El hombre en busca de sentido”, la única cosa que nadie nos podrá quitar nunca es la “Libertad. Libertad para decidir con qué actitud nos vamos a tomar las cosas”. Para quienes no conozcan el libro, Frankle fue un psiquiatra judío superviviente de los campos de concentración nazi.

Asiente a tu realidad, a tu vida, a lo que fue, a lo que eres. Respétate y comienza a valorarte.

PRACTICA LA GRATITUD EN TU VIDA

Da las gracias, agradece cada día. Eres un afortunado porque tienes la Vida. Eres tan afortunado que formas parte de ese club de privilegiados que somos menos de la mitad de la población mundial que disponemos de agua potable en casa.

Agradece cada día porque naciste en esta ciudad, en este país, en este lugar del planeta. Amplia la grandeza de tu corazón dando las gracias por haber crecido en el seno de una familia, por haber tenido la posibilidad de estudiar, o de tener un trabajo, de desarrollar una profesión, de crear tu propia familia…

Confía en que la sabiduría de la Vida te guía, ocúpate de ampliar tu consciencia, de conectar con tu yo verdadero.

Quizá todavía no sepas, quizá aún no puedas verlo. Hay un velo turbio sobre tu consciencia, ábrete a observar tu ego, hay una parte de ti que ya lo está pidiendo…Por eso estás aquí.

La gratitud, como dice mi gran amigo Joan Garriga, es un fertilizador que nos acerca más y más al bienestar y a una vida real y gozosa. Y esta gratitud tiene que ver con la conformidad, con la aceptación trabajada de lo que es, o si se quiere de lo que ya ha sido y no puede ser cambiado.

Agradece y serás feliz, sé capaz de tomar con alegría lo que la Vida te da a cada momento. Así aumenta tu capacidad de tomar, de tomar en la Vida.

Y de tomar consciencia de que eres afortunado, porque tienes la Vida.

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